Encendido Navideño en Santa Cruz
Lo que hemos vivido en la capital de nuestra isla, Santa Cruz de Tenerife, es algo que nunca se volverá a repetir. A la seis de la tarde ya estaba todo a punto para poder comenzar con en encendido de las lunes que anunciaban la llegada de la navidad. Fue un acto en que estuvieron presentes autoridades como el Excelentísimo señor Alcalde José Manuel Bermúdez, que junto a un grupo de niños dieron paso al encendido de las luces de Santa Cruz.
Ver a muchos niños y niñas con una sonrisa de entusiasmo, esperando que llegue ese gran momento de encender las luces de la ciudad y que el cielo se ilumine lleno de luces de colores que anuncian la llegada de la navidad, fue uno de los momentos más destacados de la noche.
Ahora llegaba nuestro momento de brillar, todos estábamos muy impacientes y queríamos que todo saliera perfecto. Entre los compañeros se veía esa mezcla de nerviosismo e ilusión. Nada más pasar la primera calle, ya notamos ese calor que la gente entregaba como un regalo, y desde ese momento, los nervios desaparecieron y todos sabíamos lo que teníamos que hacer. Todo salió a la perfección. La gente estaba muy animada, los niños felices disfrutando del evento y los mayores compartiendo con ellos esos momentos familiares.
Santa Cruz nos daba esa sensación de estar en familia con los clásicos puestos de manzanas de caramelos, de nubes de azúcar añadían el condimento que endulzaría la noche, pero sobre todo la llegada de los personajes de Disney, Mickey, Minnie, Donald y Pluto que hacían que la noche fuese, si cabe, aun más espectacular, llenando todas las calles de Santa Cruz y haciendo prácticamente imposible el recorrido de la cabalgata.
Desde la organización fue una trabajo hermoso y al mismo tiempo complejo porque implicaba mantener la seguridad de los más pequeños a la vez que nuestros azafatos animaban a la gente para que participara en el evento, llegando prácticamente al fin del recorrido todos sabíamos que habíamos realizado un buen trabajo, aún que nos quedaba esa sensación de no querer que la noche acabara. Ver que mucha gente se lo estaba pasando bien, que muchos niños disfrutaban, nos hacia saber que ya había llegado la navidad. El optimismo y la esperanza los los valores como la generosidad y la solidaridad se apoderaban de cada uno de nosotros.